“Aquí” y “ahora” podrían ser solamente 2 palabras, aunque también pueden representar un estilo de vida. Esas dos palabras significan vivir en tiempo presente, en este preciso momento sin anclarnos al pasado y sin vivir en el futuro.
Puede ser que tengamos sensación de vacío y que no hagamos uso de todo nuestro potencial al no reconocer cada instante que estamos viviendo, lo anterior debido a que nuestra energía la canalizamos a otros tiempos perdiendo claridad, tanto en situaciones como en problemas o conflictos presentes.
Lo anterior, no significa que nunca pensemos en el futuro ni en el pasado, ya que el pasado es útil para recordar y tener un aprendizaje de las experiencias y, el futuro nos ayuda a proponernos metas, aunque justamente lo anterior se realiza en tiempo presente y no es lo mismo aprender de un fracaso que hayamos tenido, a vivir en ese fracaso. Como sea, el pasado no se puede cambiar, pero si podemos mejorar nuestra vida.
Durante la terapia psicológica, se abordan problemas actuales, aunque hayan sido provocados en el pasado, ya que en el presente puede ser que exista alguna repercusión, por eso el objetivo de la terapia según Fritz Perls, es darle al paciente todos los recursos o guiarlo para que haga uso de ellos para así resolver sus problemas de hoy, además esto generará que más adelante, el paciente pueda resolver problemas del futuro debido a que cada solución de los problemas van creando mayor autoapoyo y, ergo, más herramientas para superar los obstáculos.
Puede existir la posibilidad de que el sujeto haya vivido experiencias desagradables en el pasado, sin embargo no serán tema de abordaje si el sujeto no las percibe como conflictos en el aquí y ahora, por ello se trabaja en cómo se encuentra el sujeto en este preciso momento. Además, la técnica guestáltica, en este caso, busca que el paciente se vivencie a sí mismo y plenamente como pueda, desde lo emocional a su modo conductual, ya que mientras más se dé cuenta de sí mismo, más aprenderá acerca de lo que es él mismo como persona, por ende el proceso terapéutico es vivencial.
El doctor Joel Latner, hace hincapié en el “aquí y ahora” ya que, algo que es actual está, en tiempo presente. Lo que ocurrió en el pasado, fue. Lo que ocurra en el futuro, será. Por lo tanto, de lo que un sujeto puede darse cuenta es de lo que esté pasando en este preciso momento y es importante saber el lugar para saber dónde se encuentra.
Así mismo, hace una distinción entre vivir en el presente y vivir para el presente, ya que en el primero de los casos, consiste en tener vigente las lecciones del pasado para responder de una mejor manera, además de prever lo que pueda suceder en el futuro para ajustar nuestra conducta.
Es común que el ser humano viva situaciones complicadas en diferentes momentos y el sentir estrés es un aviso que nos da el cuerpo para darnos cuenta que algo anda mal, aunque si además nos preocupamos de otros pensamientos, aunado al ritmo tan acelerado de la ciudad, entre otros factores puede que sintamos aún más estrés, lo que causa que tengamos pensamientos catastróficos y negativos de un futuro que aún no llega.
En cambio, si nos percatamos de ello a tiempo es posible pensar en soluciones para resolver el problema a la brevedad, es por eso que cuando se presentan diversas conflictivas es como si tuviéramos una venda en los ojos porque esos problemas son los que no nos permiten ver con claridad la situación real y es como si nos bloqueáramos sin saber hacía donde caminar. Otro factor es que ante las adversidades parece que el tiempo no pasa…que se detiene y es entonces cuando el tiempo nos domina en vez de nosotros controlar y manejar nuestro tiempo.
Se dice muy fácil que hay que vivir en el presente, pero… ¿cómo hacerlo? Cada persona es diferente y a alguien le puede funcionar mejor una técnica más que otra, aunque en general, la respiración profunda o diafragmática es la mejor aliada, que es la que consiste en tomar aire llevándolo a la parte inferior de los pulmones, haciendo que la cavidad toráxica se expanda.
Ayuda también el ser agradecidos que contamos con vida, ver el lado positivo de las situaciones conflictivas, concentrarnos en este momento preciso, relajarnos, no pensar en fantasías catastróficas, valorar las oportunidades y pensar que son únicas, ya que ayuda a tener más intención en lo que realizamos y la atención y la concentración es mayor. Esto genera el reconocer cada instante y así se puede gozar del presente.
Además, hacer las cosas como si fuera el último día de vida. Generar cambios en las rutinas o hábitos, ello provocará un nuevo reto y un estilo diferente de vida. Estar consciente que cada momento es único y es posible que no se pueda repetir.
A causa del consumismo y ante la escasez se genera insatisfacción y deseo de seguir obteniendo más como si no tuviéramos nada o tuviéramos solo lo suficiente, lo que se traduce a un vacío existencial. Aunado a lo anterior, si no hay responsabilidad de nuestros sentimientos y actos, ésta insatisfacción puede parecer eterna, para trabajar en ello y sentirnos plenos hay que trabajar y generar en lo que deseamos agradeciendo y valorando lo que tenemos.
Tener sentido del humor, pensar positivamente, reconocer los logros, realizar críticas constructivas y no en forma de queja…la queja fácilmente se convierte en habito y con una sola es posible que posteriormente, las quejas aumenten y por ende la decepción, para evitarlo es útil la reflexión de la situación, si podemos mejorarla hacerlo y si no aceptarla, aprender y valorar el lado positivo de ella. La aceptación en uno mismo, librarnos de resentimientos propios y con los demás. Reconciliarnos con el pasado. Aprovechar el tiempo haciendo uso de la creatividad y de nuevas actividades, son otras acciones que ayudan a vivir aquí y ahora.