La familia de hoy en día


El núcleo familiar es de suma importancia, ya que permite el intercambio afectivo con ambos padres, lo que a su vez genera el desarrollo de la identificación y desprendimiento del niño para ser un individuo independiente. Esto significa que hay un desarrollo psicológico, claro sí el sistema es potencialmente estable.

¿Por qué la familia se refiere como un sistema? Debido a la interrelación existente de las partes que lo conforman, de hecho facilita la explicación de la dinámica familiar, ya que cada miembro de ésta desarrolla una función o un rol en particular. Usualmente, el deseo de la familia es contar con una estabilidad, lo que muchos llaman homeostasis para mantener el control funcional, así como unión entre los miembros de ésta.

En algunas ocasiones, debido a la gran necesidad de estabilidad, se encuentran presiones o conflictos que logran lo anterior, por mencionar un ejemplo es común que en una familia se encuentre un miembro que es visto como conflictivo o que no desempeñe adecuadamente un rol, por lo que es básico equilibrar entre las presiones tanto internas como externas para generarse el crecimiento.

Con el tiempo, las familias han sufrido cambios radicales. En México, generalizando, una familia común era aquella de clase media urbana donde la madre era ama de casa y el padre tenía el rol de proveedor. Existían roles y funciones claros. Los hijos varones se dedicaban a estudiar una carrera, mientras que las hijas se quedaban en casa ayudando a las labores del hogar hasta casarse. En muchos de estos casos, las mujeres, al paso del tiempo, mostraban depresión y algunas otras se encontraban en crisis.


Es claro que toda sociedad asigna determinadas funciones a sus integrantes, que no sólo marcan diferencias sino que además definen relaciones de poder, jerarquías y desigualdades. Usualmente, se definen en función de género y edad y lo que sucede es que en la familia se reproducen y fortalecen los modelos sociales de conducta y por lo tanto se generan desigualdades.

Cuanto más tradicional sea una familia, mayor desigualdad habrá en su interior y en consecuencia aumentarán las probabilidades de que surja la violencia.

Lo que se puede observar hoy en día son roles y funciones indefinidos, esto debido a la creencia de que con ello existe más libertad, sin embargo es una gran fragmentación de la estructura familiar. Se puede apreciar falta de liderazgo, de autoridad, de límites o éstos no están bien definidos hacia los hijos, además de que existe un aislamiento disfrazado en “individuocentrismo”.

Estos cambios, entre otros factores externos, según el Dr. Félix Velasco (2010), provocaron que el índice de los divorcios haya aumentado un 60% desde los años 70´s al año 2001, lo cual provoca en las personas jóvenes el deseo de no casarse y una baja natalidad. Simplemente, de 22 millones de hogares en nuestro país, un 20% vive en unión libre y otro 20% son hogares uniparentales (familias con un solo miembro parental).

Otros factores externos que mencionaba anteriormente, se refieren a factores sociales como el hecho de ser una generación cibernética, donde muchas relaciones se dan a través de Internet, la anhelada maternidad quedó a un lado por el costo, los cambios de planes y el tiempo que se requiere, el consumismo compulsivo, la sobreestimulación visual, la madurez emocional artificial, la ruptura de la privacidad, la mala comunicación a pesar de existir muchos medios de ésta y, la mercadotécnica de la sexualidad.

Este último factor conlleva a la “madurez sexual” temprana donde los conflictos sexuales esconden el miedo al compromiso afectivo y a la intimidad. La Sociedad es sexualmente más permisiva con cambios rápidos y por lo tanto vidas prematuras.

Estos cambios, entre otros factores externos, según el Dr. Félix Velasco (2010), provocaron que el índice de los divorcios haya aumentado un 60% desde los años 70´s al año 2001, lo cual provoca en las personas jóvenes el deseo de no casarse y una baja natalidad. Simplemente, de 22 millones de hogares en nuestro país, un 20% vive en unión libre y otro 20% son hogares uniparentales (familias con un solo miembro parental).

Otros factores externos que mencionaba anteriormente, se refieren a factores sociales como el hecho de ser una generación cibernética, donde muchas relaciones se dan a través de Internet, la anhelada maternidad quedó a un lado por el costo, los cambios de planes y el tiempo que se requiere, el consumismo compulsivo, la sobreestimulación visual, la madurez emocional artificial, la ruptura de la privacidad, la mala comunicación a pesar de existir muchos medios de ésta y, la mercadotécnica de la sexualidad. Este último factor conlleva a la “madurez sexual” temprana donde los conflictos sexuales esconden el miedo al compromiso afectivo y a la intimidad. La Sociedad es sexualmente más permisiva con cambios rápidos y por lo tanto vidas prematuras.

Debido a todas las condiciones anteriores, es necesario mejorar y ampliar la comunicación entre las familias. En algunas ocasiones es positivo contar con algunas limitaciones para que los niños aprendan a valorar y a compartir y sean más tolerantes a la frustración, lo que a su vez generará menos angustia, soledad y vacío.

Establecer límites claros y flexibles, definir los roles que cada miembro va a desempeñar, responsabilidad, contención familiar, tomar decisiones asertivas, establecer proyectos familiares y comprender a la familia como un sistema, son aspectos igualmente necesarios para favorecer la relación familiar.