La Medicina Paliativa


La medicina ha tenido un gran avance y revolución terapéutica, de tal manera que la población en vez de vivir 60 años, ahora vive más tiempo, ha aumentado a casi 80 años en países en desarrollo. Pero… ¿realmente existe calidad de vida? Desafortunadamente, en muchos casos no, ya que las enfermedades aumentan, tales como el cáncer, el SIDA, insuficiencias cardíacas o hepáticas, entre otras.

Así fue, como comenzó la medicina paliativa en Inglaterra con el fin de controlar de cierta manera el dolor, no sólo físico, sino también emocional.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cuidado paliativo es el cuidado activo y total de los pacientes que no responden a un tratamiento curativo, donde es de importancia el control del dolor y la atención espiritual, social y psicológica, para así contribuir a que los pacientes vivan de la mejor manera posible hasta la muerte. Se puede decir que es la atención multidisciplinaria total hacia los pacientes y a sus familiares cuando ya no hay respuesta a un tratamiento.


Para Doyle D. (1999), la medicina paliativa es el estudio y manejo de pacientes con enfermedades activas, progresivas y avanzadas y que además, cuentan con un pronóstico limitado donde el principal interés es la calidad de vida.

La calidad de vida la describe Walter, J. (1988) como una relación entre la condición biológica del paciente y la capacidad de buscar y perseguir metas personales específicas, es decir que se tiene una buena calidad de vida cuando se es capaz de realizar planes o proyectos de manera satisfactoria, basados en su condición médica.

Otra función de los cuidados paliativos es apoyar a la familia ante la enfermedad y pérdida de un ser querido y la mejor forma de hacerlo es afirmando la vida y concebir a la muerte como un proceso natural, ya que, en algunos casos, puede dar alivio del dolor y otros síntomas adversivos.

Se puede decir que la medicina paliativa es como un cuidado terminal intensivo y se utiliza solo con pacientes terminales, es decir pacientes que cuenten con un diagnóstico de una enfermedad avanzada, progresiva y sin posibilidades de mejora, falta de respuesta ante el tratamiento, síntomas intensos y multifactoriales y cuando el pronóstico de vida no es mayor a 6 meses, aunque las técnicas pueden ser utilizadas para todo tipo de pacientes.

Entre los objetivos de la medicina paliativa se encuentran: controlar el dolor, brindar atención psicológica y espiritual, proporcionarle herramientas al paciente para que tenga una vida activa y autónoma de la mejor manera posible, fomentar su la integridad y autoestima, brindar apoyo familiar antes, durante y después del duelo.

El equipo multidisciplinario que brinda estos cuidados consta de psicólogos, tanatólogos, médicos, entre otros y requieren de habilidades profesionales y cuidados especiales para cada tipo de paciente.

Existen muchas críticas, debido a que hay poco uso de la tecnología o la medicina moderna, pero hay reconocimiento debido al gran contacto que se establece con los pacientes, esto con el fin de brindar la atención personalizada y confortar a los pacientes, teniendo en cuenta a su familia, sus creencias, sus temores y sentimientos, su edad, su contexto, sus síntomas, entre otros factores necesarios a considerar para que el tratamiento brinde resultados.