El Clima y el Estado de Ánimo


¿En algunas ocasiones te has sentido con mucho sueño cuando el día está nublado? o ¿sientes que tu estado de ánimo cambia durante el invierno? Las respuestas a la relación entre el clima y el estado de ánimo las puedes encontrar a continuación.

Hasta ahora, algunos especialistas piensan que la ausencia de rayos solares o la disminución en la cantidad de luz puede provocar que las personas modifiquen su estado de ánimo o padezcan de depresión con los cambios de las estaciones del año, sobre todo al llegar al invierno y se cree que también la temperatura corporal está relacionada. Al conjunto de estos síntomas se le conoce como trastorno afectivo estacional (TAE) y con frecuencia, las personas pueden sufrirlos al finalizar el otoño y desaparecen al llegar la primavera.

No es casualidad que en países nórdicos, donde los días son más cortos debido a los largos inviernos, el índice de depresión sea mayor. De hecho, el acto del suicidio en el norte de América duplica o triplica las cifras a las de los países latinoamericanos. Es importante mencionar que el trastorno es más común en mujeres que en hombres y no comienza en edades tempranas, sino a partir de los 20 años de edad y los síntomas desaparecen conforme las personas envejecen.

Los síntomas son claros y evidentes, aunque estos últimos varían de persona a persona y suelen desaparecer.

Dentro de los síntomas más comunes se encuentran dormir en exceso, fatiga o disminución de la energía, aumento de apetito o deseos de comer alimentos calóricos tales como dulces, aumento de peso, irritabilidad o ansiedad, sensibilidad, movimientos lentos, aislamiento, desconcentración y pérdida de intereses.

En algunas ocasiones el TAE puede comenzar al iniciar el verano y se encuentran síntomas como pérdida de peso, irritabilidad o ansiedad, insomnio, pérdida de apetito, entre otros.

Cabe señalar que algunos síntomas de la depresión pueden estar presentes en cualquier tipo de TAE.

Para el diagnóstico de este trastorno hay que considerar los factores externos existentes en ese momento, como el hecho de que haya ocurrido algún evento desagradable, de estrés o difícil de afrontar, pudiendo ser situaciones que pueden desencadenar algunos síntomas anteriores, sin embargo no se trataría de un caso de TAE.

A pesar de que existe un buen pronóstico, ya que los síntomas mejoran con el cambio de las estaciones, estos pueden aparecer año con año y se aconseja hablar con un profesional o acudir al médico en caso de tener algunos síntomas.

En cuanto al tratamiento, muchas personas optan por salir de vacaciones a un lugar cálido, realizar actividad física, hacer cambios en la dieta diaria y hacer uso de la fototerapia, que consiste en exponerse a la luz durante 30 minutos diarios, aunque debido a los efectos secundarios como el dolor de cabeza, sensibilidad a la luz, fatiga, etc. tiene que realizarse tal cual como el médico lo indique y bajo su supervisión.