Hoy en día, la medicina alternativa ha sido utilizada para obtener beneficios extras o para complementar algún tipo de tratamiento médico. La sofrología es considerada como una ciencia que estudia la consciencia humana basada en la aplicación de un método psicofísico para el desarrollo de las personas, generando fomentar los valores existenciales. También, la sofrología es conocida como la “Relajación dinámica de Caycedo” (RDC), ya que este neuropsiquiatra creó el método en 1960 en Madrid, España. A pesar de ser muy conocida y aplicada en muchos países de Europa, en México es poco conocida.
Anteriormente, la sofrología fue utilizada como una herramienta más en el tratamiento de pacientes con depresión y con trastornos de ansiedad; aunque hoy día es aplicable en todo el ramo clínico y en muchas especialidades como en enfermería, ginecología, fisioterapia, oncología, psicología, entre otras. Además, puede ser utilizada como complemento y en el ramo preventivo y social, por lo que cualquier persona que desee obtener mayor consciencia y actitud positiva puede hacer uso de la disciplina con el fin de mejorar su calidad de vida.
El Dr. Alfonso Caycedo se inspiró en el budismo zen y adaptó algunas técnicas de relajación por medio de la respiración y de movimientos corporales como medios para así desarrollar la mente y las emociones para lograr mejorar la relación del individuo consigo mismo y su relación con todo su ambiente. En sí, la sofrología tiene como base la fenomenología, es decir la experiencia del sujeto en cuanto a la existencia consciente de la relación del cuerpo y la mente, generando conocimiento de ambas partes como seres holísticos que somos…es decir un todo.
Algunas de las ventajas de practicar y desarrollar este modelo terapéutico son: disminución del estrés, prevención de enfermedades psicosomáticas, liberación de las condicionantes racionales, mayor conocimiento de uno mismo, actitud positiva hacia la vida y ante la enfermedad, aumento de valores, mayor asertividad, mayor atención al cuerpo, mantenimiento del equilibrio, aumento de la concentración y rendimiento tanto físico como mental, mejoría y superación ante problemas de adicciones, fobias, insomnio, entre otras, incremento en la confianza, autoestima y en el control emocional.
Caycedo (1973) mencionó que existen tres estados y cuatro niveles de consciencia y que de ellos depende la personalidad de las personas. Los estados de consciencia son aquellos que representan todas las posibilidades del ser en cuanto a su existencia. Para el Doctor, una persona puede vivir en el estado de consciencia patológico, que es cuando hay una alteración debido a la enfermedad; el estado ordinario se refiere a una actitud natural o promedio, por lo que la mayoría de las personas se encuentran en este estado; y el estado sofrónico, que es el estado opuesto a la patológica, es el mejor estado ya que, la actitud que se presenta es la ideal debido a la serenidad ante uno mismo y la relación con el exterior, llegar a este estado es el objetivo de la sofrología. En cuanto a los niveles de consciencia, éstos se experimentan continua y progresivamente, por lo que en un día podemos experienciar diferentes niveles, entre los que se encuentran: la vigilia, que es el nivel mientras estamos despiertos; el sueño; el sofroliminal, que es el estado entre la vigilia y el sueño donde disminuye la atención en el exterior, pero aumenta el contacto propio, momento propicio para realizar cambios; y el último el nivel del coma. Cabe mencionar que los niveles de consciencia dependen también de las enfermedades, daños orgánicos, el estado anímico y el uso de diversos fármacos.
La relajación dinámica de Caycedo (RDC) favorece cambios positivos, siempre y cuando se practiquen los ejercicios con regularidad y es posible adaptar el método a otros ámbitos como la vida escolar, laboral, familiar, social, entre otras. Según las necesidades del paciente o de la persona que lo practique dependen las técnicas, que usualmente, a lo mucho tienen una duración de quince minutos; lo interesante es que también se basan en los parámetros de la consciencia humana, el presente, el pasado y el futuro, de las cuales habló Heidegger, filósofo alemán, por lo que es posible entablar un cambio si se trabaja en la actitud y en la consciencia.