La Transcendencia de la Comunicación


¿Cuántas veces hemos escuchado que un problema común en las empresas es ocasionado precisamente por falta de comunicación? O en el caso de las relaciones interpersonales… ¿Cuántas personas se quejan por el mismo problema? La comunicación es una característica básica y fundamental en el ser humano y definitivamente afecta a la conducta.

La comunicación se define como el proceso de interacción y de relación entre un emisor (quien envía el mensaje) y un receptor (quien lo recibe), es decir hay un intercambio de información que no necesariamente tiene que ser verbal. De hecho, se aproxima que el 80% de la comunicación es no verbal y el 20% restante corresponde a una comunicación verbal. Es por ello que siempre al comunicar ejercemos un efecto en los demás. Así mismo, la comunicación implica un compromiso y define una relación, por ende impone conductas.

El lenguaje verbal incluye todas las palabras involucradas en el mensaje, mientras que el lenguaje no verbal se caracteriza por la modulación de la voz, el tono, la intensidad, la postura del cuerpo, ritmo corporal, la proxémica (distancia entre los comunicantes), cinesis (movimientos corporales y demás ademanes), la vestimenta, entre otros.

Uno de los problemas principales de la comunicación es que, en algunas circunstancias, somos incapaces de comunicarnos acerca de la comunicación, aunque suene paradójico, es muy cierto que no existe una retroalimentación al respecto.

Para mejorar la comunicación se recomienda:

  • Hacer uso de la metacomunicación, que es hablar de la comunicación misma. Esto ayudará a cómo interpretar todo lo que percibimos del mensaje, teniendo en cuenta el contenido  y  el aspecto relacional, ya que este último clasifica al primero. La metacomunicación nos ayudará a eliminar todas las confusiones o mensajes contradictorios y a comprender todo lo que nos están diciendo en función de la relación que se tiene con la persona con la que se está comunicando.
  • Otro punto importante es deducir la información, es decir hacer un análisis deductivo que es ir de lo general a lo específico para comprender el mensaje.
  • Evitar las discusiones,  ya que son un intercambio monótono de mensajes, por lo tanto no hay metacomunicación.
  • Tener retroalimentación para verificar la comunicación.
  • No perder de vista el contexto social o cultural, ya que los mensajes, frases o ademanes de cada cultura son diferentes.
  • Ser congruente entre la comunicación verbal y la no verbal, ya que esto se verá reflejado en el reforzamiento del mensaje.
  • Tener en cuenta que siempre estamos comunicando.
  • Y por último, asumir la responsabilidad que tenemos al hablar.


El incorporar los aspectos anteriores a nuestra vida cotidiana ayudará significativamente nuestra comunicación con los demás y por lo tanto, se verá reflejado en nuestras relaciones.